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Historia

Fundado alrededor del 899, el Monasterio de San Pedro de Cardeña se convirtió muy pronto en uno de los centros de cultura más importantes del Occidente peninsular, con singular importancia en el ámbito de la cultura escrita. De su scriptorium salieron, a lo largo de los siglos X y XI, magníficos códices visigóticos y, uno de ellos, el cartulario, tiene entidad propia. Estamos ante un códice diplomático en pergamino de gran formato, de elegante y fina caligrafía visigótica redonda, elaborado entre finales del 1085 y comienzos de 1086, que contiene 373 documentos, fechados entre los años 899 y 1085, cuyo estudio confirma las conclusiones establecidas a partir de los Cartularios de Cardeña: el castellano nació aquí.

Becerro Gótico

El Becerro Gótico de Cardeña es una de las obras de referencia del célebre monasterio de San Pedro de Cardeña. Fundado alrededor del 899, el cenobio se convirtió muy pronto en uno de los más tempranos e importantes de todo el Occidente peninsular, de una manera especial en el ámbito de la cultura escrita. De su scriptorium salieron, a lo largo de los siglos X y XI, magníficos códices visigóticos y, uno de ellos, el cartulario, es el protagonista indiscutible de la obra que se presenta.

El Becerro es un códice diplomático donde se copiaron los documentos existentes en el archivo del centro. Confeccionado en folios de pergamino, de gran formato, en una elegante y fina visigótica redonda entre finales del año 1085 y los inicios del 1086, actualmente se encuentra en la Biblioteca Francisco de Zabálburu de Madrid. El interés y la importancia de este códice es notable, pues son diversos y variados los hechos que en él concurren. En primer lugar, por su antigüedad, ya que se trata del primer gran cartulario hispánico conservado. En segundo lugar, por el importante número de textos que en él se encuentran transcritos: sus 373 documentos, fechables entre los años 899 y 1085, constituyen una fuente riquísima de información para el conocimiento de la historia, en general, y de la Castilla condal, en especial. Así, encontramos un variado conjunto de negocios jurídicos, desde contratos de compraventa, permutas y donaciones hasta litigios y entregas corporis et animae, que describen y detallan situaciones diarias de los pobladores del entorno monástico. Además, cabe destacar que un total de 232 se encuentran comprendidos entre los inicios del condado de Castilla y el final de la época condal, el año 1037, por lo que la masa documental del becerro es mucho mayor que la de todos los demás monasterios castellanos juntos durante esos mismos años.

A todo ello se debe sumar la importancia como fuente filológica, pues la lengua latina de sus documentos está fuertemente impregnada por el castellano naciente, que aflora a cada paso. Y, por último, también se debe tener en cuenta que los textos que atesora son el único testimonio documental del cenobio, pues si bien en el siglo XVIII su archivo acogía más de mil pergaminos, en la actualidad ni un solo original se nos ha conservado.

Todos estos hechos avalan la relevancia del cartulario, convirtiéndolo en un bien patrimonial a todos los niveles: el cultural, el escriturario y el lingüístico. El muestrario variopinto de documentación que ofrece el Becerro de Cardeña queda al alcance de la sociedad a través de esta publicación, que contiene la edición paleográfica de los textos del códice diplomático, es decir, una transcripción de los 373 documentos teniendo en cuenta las normas paleográficas de edición, según las cuales figura desarrollado en cursiva las letras suprimidas de cada palabra mediante el signo de abreviación. Dicha edición pretende aportar, especialmente para el filólogo y el lingüista, otro testimonio de referencia de la época de “Orígenes”, pues el becerro ofrece un surtido conjunto de giros, palabras y expresiones de la lengua oral ya plenamente romances.

La edición se complementa con un libro de estudio, donde se analizan determinados aspectos relacionados con los caracteres externos del becerro, tales como la escritura y la codicología, junto con los caracteres internos y diplomáticos de los documentos, detallándose, por ejemplo, su tipología y estructura, además de aportar un análisis de la distribución geográfica de los mismos y de los contenidos y usos lingüísticos. Asimismo, la publicación abarca cuestiones relacionadas con la cultura escrita en Castilla y León durante los siglos IX al XI, especialmente centradas en la importancia de la vida monástica, germen de la excelsa cultura escrita nacida en nuestra comunidad.

Presentaciones

Presentación en Burgos del libro ‘El Becerro Gótico de Cardeña. El primer gran cartulario hispánico (1086)’

El Palacio de la Isla acogió el 27 de noviembre de 2017 la presentación del libro ‘El Becerro Gótico de Cardeña’. El primer gran cartulario hispánico (1086)’, publicación de la investigación de José Antonio Fernández Flórez y Sonia Serna Serna (Universidad de Burgos), realizada por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua en coedición con la Real Academia Española (RAE) y el respaldo de la Diputación de Burgos a través de la Cátedra Valpuesta. La consejera de Cultura y Turismo, María Josefa García Cirac, acompañada de José Antonio Pascual, académico de la Real Academia Española, arroparon a los autores en la presentación de este trabajo, que ya se encuentra en las librerías a disposición del público.

El Becerro Gótico de Cardeña es una de las obras de referencia del célebre monasterio burgalés de San Pedro de Cardeña. Se trata de un códice diplomático donde se copiaron los documentos existentes en el archivo del centro, confeccionado en folios de pergamino de gran formato en una elegante y fina visigótica redonda entre finales de 1085 y 1086. Se encuentran transcritos 373 documentos, que constituyen una fuente de información para el conocimiento de la historia en general y de la Castilla Condal en particular.

Fundado alrededor del 899, el cenobio se convirtió muy pronto en uno de los más tempranos e importantes de todo el Occidente peninsular, de una manera especial en el ámbito de la cultura escrita. De su scriptorium salieron, a lo largo de los siglos X y XI, magníficos códices visigóticos y, uno de ellos, el cartulario, es el protagonista indiscutible de esta obra.

El Becerro es un códice diplomático donde se copiaron los documentos existentes en el archivo del centro. Confeccionado en folios de pergamino, de gran formato, en una elegante y fina visigótica redonda entre finales del año 1085 y los inicios del 1086, actualmente se encuentra en la Biblioteca Francisco de Zabálburu de Madrid. El interés y la importancia de este códice es notable, pues son diversos y variados los hechos que en él concurren. En primer lugar, por su antigüedad, ya que se trata del primer gran cartulario hispánico conservado.

En segundo lugar, por el importante número de textos que en él se encuentran transcritos: sus 373 documentos constituyen una fuente riquísima de información para el conocimiento de la historia, en general, y de la Castilla condal, en especial. Así, encontramos en él un variado conjunto de negocios jurídicos, desde contratos de compraventa, permutas y donaciones hasta litigios y entregas corporis et animae, que describen y detallan situaciones diarias de los pobladores del entorno monástico. Además, cabe destacar que un total de 232 se encuentran comprendidos entre los inicios del condado de Castilla y el final de la época condal, el año 1037, por lo que la masa documental del becerro es mucho mayor que la de todos los demás monasterios castellanos juntos durante esos mismos años.

A todo ello se debe sumar la importancia como fuente filológica, pues la lengua latina de sus documentos está fuertemente impregnada por el castellano naciente, que aflora a cada paso. Y, por último, también se debe tener en cuenta que los textos que atesora son el único testimonio documental del cenobio, pues si bien en el siglo XVIII su archivo acogía más de mil pergaminos, en la actualidad ni un solo original se nos ha conservado.

Todos estos hechos avalan la relevancia del cartulario, convirtiéndolo en un bien patrimonial a todos los niveles: el cultural, el escriturario y el lingüístico. El muestrario variopinto de documentación que ofrece el Becerro de Cardeña queda al alcance de la sociedad a través de esta publicación, que contiene la edición paleográfica de los textos del códice diplomático, es decir, una transcripción de los 373 documentos teniendo en cuenta las normas paleográficas de edición, según las cuales figura desarrollado en cursiva las letras suprimidas de cada palabra mediante el signo de abreviación. Dicha edición pretende aportar, especialmente para el filólogo y el lingüista, otro testimonio de referencia de la época de ‘Orígenes’, pues el becerro ofrece un surtido conjunto de giros, palabras y expresiones de la lengua oral ya plenamente romances.

La edición se complementa con un libro de estudio, donde se analizan determinados aspectos relacionados con los caracteres externos del becerro, tales como la escritura y la codicología, junto con los caracteres internos y diplomáticos de los documentos, detallándose, por ejemplo, su tipología y estructura, además de aportar un análisis de la distribución geográfica de los mismos y de los contenidos y usos lingüísticos. Asimismo, la publicación abarca cuestiones relacionadas con la cultura escrita en Castilla y León durante los siglos IX al XI, especialmente centradas en la importancia de la vida monástica, germen de la excelsa cultura escrita nacida en nuestra comunidad.

‘El Becerro Gótico de Cardeña’. El primer gran cartulario hispánico (1086). José Antonio Fernández Flórez, (UBU y Sonia Serna (UBU). Colección Beltenebros. Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua- RAE 2017

Presentación en Burgos del libro ‘El Cartulario Gótico de Cardeña. Estudios’ (Libros Singulares)

El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua presentó el pasado 27 de marzo en el Palacio de la Isla de Burgos los estudios dedicados a ‘El Cartulario Gótico de Cardeña’, obra publicada en coedición con la Universidad de Salamanca (USAL) y coordinada por José Ramón Morala (Universidad de León) y José Antonio Bartol (Universidad de Salamanca) que desde distintas perspectivas científicas -así léxica como gramatical o fonética- corrobora la importancia y profundiza en el análisis de los documentos que lo componen, copiados en 1086 en su mítico scriptorium en una escritura visigótica especialmente cuidada.

Dichos estudios acreditan la importancia del monasterio burgalés como centro difusor de cultura, lo confirman en calidad de punto clave en el mapa de los orígenes del español y asimismo reafirman la validez de las conclusiones establecidas a partir de la edición crítica de ‘Los Becerros Gótico y Galicano de Valpuesta”, a cargo de un equipo de paleógrafos encabezados por el maestro J.M. Ruiz Asencio (Universidad de Valladolid), publicado en coedición con la Real Academia Española, al igual que ‘El Becerro Gótico de Cardeña’, trabajo debido a José Antonio Fernández Flórez y Sonia Serna (Universidad de Burgos).

«Cardeña constituye el gran centro difusor de la cultura, con un nivel soberbio, que trasladó a otros muchos monasterios», aseguró José Manuel Ruiz Asencio en el acto de presentación, acto presidido por el director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y en el que también intervino José Antonio Fernández Flórez. Autoridad de prestigio mundial, Ruiz Asencio ponderó los «magníficos códices que salieron de aquel scriptorium» y el hecho de que fueron los monjes de Cardeña los fundadores o refundadores de cenobios que pronto alcanzarían gran relieve, como los burgaleses de San Pedro de Arlanza y San Pedro de Valeránica o el riojano de Albelda.

A su vez, el director del Instituto recalcó la condición ‘primordial’ de Cardeña, su ‘centralidad cultural’. “Tengo la sensación”, añadió, “de que algunas historias, como esta, se han contado casi al revés de cómo fueron», además de insistir en su conocida explicación de que el romance sustituyó y se impuso al latín al convertirse en la lengua de la cotidianeidad, en el “román paladino” que cantó Berceo, en la cual se repartían, por ejemplo, los quesos, alusión evidente a la ‘Nodizia de Kesos’ del monasterio leonés de los Santos Justo y Pastor de Rozuela, o se hacían las donaciones, en tanto el latín dominaba en los ámbitos oficiales.

Por su parte, Fernández Flórez subrayó el valor de los estudios ahora presentados, fruto de las sesiones del simposio sobre el Becerro Gótico de Cardeña celebrado en Burgos (2015) para poner en común y someter a debate pluridisciplinar el texto fijado por él y por Sonia Serna. También tuvo palabras de recuerdo para la exposición monográfica que el Instituto llevó en su momento a la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara (México), la más importante del mundo del español, donde recibió miles de visitas.

Sobre los orígenes del español, con proyectos a corto, medio y largo plazo, el director del Instituto anunció que en esa línea de trabajo los próximos logros serán sendas ediciones críticas del ‘Fuero de Béjar’ y las ‘Glosas Silenses’, ambas en proceso de finalización.

Presentación en Salamanca del libro ‘El Cartulario Gótico de Cardeña. Estudios’

El edificio Histórico de la Universidad de Salamanca acogió el 10 de abril la presentación del libro ‘El Cartulario Gótico de Cardeña. Estudios’ en el Aula Dorado Montero de las Escuelas Mayores. La Universidad de Salamanca acogía la puesta de largo de la presentación de ‘El Cartulario Gótico de Cardeña. Estudios’ (Libros Singulares), título realizado por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la USAL, con la colaboración de la Cátedra de Altos Estudios del Español.

Una presentación a la que se sumaron la vicerrectora de Docencia y Evaluación de la Calidad de la Universidad, Izaskun Álvarez Cuartero, el decano de la Facultad de Filología de la USAL, Vicente González, el gerente del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Luis González, y José Antonio Bartol, director del Departamento de Lengua de la Universidad y coordinador de esta publicación.

En la presentación se puso de manifiesto el estrecho vínculo que la provincia de Burgos tiene con los orígenes del español y la relevancia que tiene en este debate el Monasterio de San Pedro de Cardeña, con un protagonismo incuestionable como centro difusor de cultura. El estudio en profundidad del cartulario gótico generado en el scriptorium de este cenobio burgalés promovido por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, con el respaldo expreso de las Universidades públicas de Castilla y León y de otras instituciones académicas, así lo demuestra.

Los promotores de esta nueva publicación han pretendido recoger aquel esfuerzo que reunió en Burgos en 2015 a distintos especialistas para abordar cómo iba ser el análisis del citado cartulario, y que consiguió sentar las bases para la publicación del doble volumen ‘El Becerro Gótico de Cardeña. El primer gran cartulario hispánico (1086)’, realizado en coedición con la Real Academia Española (RAE), publicado y presentado en septiembre de 2017. Los profesores de la Universidad de Burgos José Antonio Fernández Flórez y Sonia Serna Serna asumieron la transcripción y el posterior estudio de los documentos. Bartol quiso destacar en su intervención en la capital salmantina el carácter insustituible que el Monasterio de Cardeña tiene en el estudio de los orígenes del español.

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